Proyecto de ley 010 de reforma a la salud, un asunto de la agenda de movilización social en Colombia


Para las organizaciones de base comunitaria que prestamos servicios en salud desde las comunidades resulta clave participar del debate sobre la reforma en salud que cursa en el Congreso de la Republica, impulsar junto a otros sectores y movimientos sociales acciones por el derecho a la salud; Nuestro reconocimiento como prestadores comunitarios en salud es imperante en una reforma del sistema y modelo de salud.


En tal sentido nos hemos dado a la tarea desde RED SOMOS en revisar el proyecto de Ley 010 y leer sobre sus implicaciones. A continuación presentamos a modo preliminar algunas de las observaciones y criticas que hacen que esta reforma este en la agenda de la movilización social en Colombia.


1. Colombia ha basado su modelo de salud en el aseguramiento, donde los privados (EPS-IPS) ofrecen el servicio de salud, concurriendo en su pago, los trabajadores, el empleador y el Estado. La reforma en salud del proyecto ley 010 se enmarca y actualiza en esta lógica, centra en la mercantilización de la Salud y profundiza en la intermediación de las EPS ( pasando a Aseguradoras en salud -AS-), donde la rentabilidad financiera de aseguradores y prestadores de salud es lo determinante.


2. El modelo de salud en Colombia contempla las acciones de salud pública y la gestión del riesgo, la primera desde los planes de intervenciones colectivas para la prevención y la segunda desde las aseguradoras para la atención y tratamiento de la enfermedad; Esta reforma traslada la responsabilidad de la prevención y el cuidado a las personas, según el cual, las personas deberán hacerlo con los lineamientos establecidos en la ruta de promoción y mantenimiento de la salud, así como las recomendaciones dadas por el personal de salud, la adherencia al tratamiento y el cumplimiento de las citas, entre otras, cuyo incumplimiento se reflejará en las cuotas moderadoras, pago que realizarían los usuarios adicionalmente a la cotización, cada vez que accedan a algunos procedimientos y tratamientos.


3. Bajo el argumento de sanear el sistema y castigar a las malas EPS se tiende a concentrar el “servicio” en pocas, lo cual facilita el monopolio de algunas y en determinados territorios por sus condiciones prácticamente oligopolios. Su centro son las Aseguradoras en salud y y no el fortalecimiento de los hospitales públicos.


4. Las priorizaciones de la financiación muestran la tensión la salud pública versus el sistema morbicéntrico que garantiza principalmente indicadores financieros. De los cerca de 34.5 billones del presupuesto del Ministerio de salud para el 2021 apenas cerca al 1,67% es para la salud pública. No se observa mayor referencia a los determinantes sociales del proceso salud y enfermedad y en la atención primaria en salud, esta última centrada en medicina familiar.


5. El proyecto de ley no resuelve la formalización laboral y condiciones dignas para los trabajadores de la salud, mantiene la tercerización como mecanismo principal de vinculación a intermediación entre aseguradores y prestadores.


Definitivamente la salud requiere una reforma estructural en nuestro país, la pandemia develo su debilidad en la capacidad de respuesta y la necesidad de fortalecer el sistema retomándolo como derecho fundamental, con adecuada y pública financiación, condiciones tecnológicas, coberturas geográficas y de garantías laborales para los profesionales de la salud.



Para mayor conocimiento y discusión conozca aquí las observaciones de diferentes organizaciones de la sociedad civil al proyecto de ley 010


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